Todos tenemos un ídolo; alguien como el que queremos ser y al que queremos imitar. Un espejo donde mirarse. Generalmente intentamos ser como un futbolista, un tenista, una cantante… Nuestras figuras, la gente que mejor hace o realiza las cosas que a nosotros nos gustan; nuestros modelos a seguir. Pues bien, yo ni mucho menos soy diferente, y siempre he querido ser como algún futbolista, de toda la vida. Mi afición por ese deporte nació hace mucho, y siempre existirá. Pero, a pesar de querer imitar a esas grandes estrellas, siempre he tenido un referente aún más claro en el que siempre me he mirado y al que admiro de verdad, profundamente: José Manuel Chamoso Calvo, mi padre.
Os prometo que es una persona de 1O. Mi padre es simplemente el mejor, le quiero mucho. No me voy a poner a decir todo todo de él, el por qué es tan gran persona como yo le veo, porque son cosas un poco más personales, pero es una persona magnífica. Mi padre tiene un sentido del humor único, puedo decirme sin temor a equivocarme que es la persona con las que más me río de mundo, porque su humor y el mío son el mismo, nos reímos de las mismas cosas. Una persona que ha luchado siempre en la vida, sin tener una vida fácil del todo, desde muy pequeño. Pero aun así, supo tirar hacia delante y estoy muy orgulloso de ser su hijo. Reitero que para mí es el mejor; siempre me ha apoyado en todo… En mis partidos de fútbol siempre me viene a ver, casi nunca ha faltado a alguno, hiciera frío, lloviera, nevara, granizara o fuera a las 8 de la mañana, y SIEMPRE, aunque lo hiciera muy mal y yo lo supiera, me decía que mi partido no había estado mal del todo, siempre apoyando…
Además, aunque nunca he sido un niño que necesitara mucho ayuda en los estudios, siempre ha intentado ayudarme, y me ha recompensado aunque fuera con un abrazo y un beso mis buenas notas, que valoro mucho.
Tampoco penséis que todo es como un anuncio de compresas entre mi padre y yo, porque como todos, también tenemos discusiones. Algunas muy muy gordas, pero en las que a veces acabamos hasta riéndonos los dos, porque somos así.
He pasado los mejores momentos con mi padre, los mejores de mi vida, siempre. Y espero que siempre sea así, hasta que la muerte nos separe, pero siempre le querré.
Porque quería dedicarle una entrada desde hace tiempo, porque es el espejo en el que miro, es una persona muy importante… ES MI PADRE Y LE QUIERO.